10 de agosto de 2017

Tanzania; 5ª parte SERENGETI (I)

El día 31 de marzo partimos temprano desde nuestro alojamiento junto a la caldera del Ngorongoro dirección al Parque Nacional de Serengeti, el más emblemático de Tanzania y declarado también como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981. Teníamos varias horas de viaje hasta llegar a él, atravesando buena parte del Área de Conservación de Ngorongoro.

Atravesamos diversos ambientes, pastizales, sabanas, bosques de acacia, cauces secos de ríos, zonas con roquedos... hasta alcanzar la interminable "llanura sin fin" que es el Serengeti, tal y como significa su nombre.

De camino pudimos ver algunos animales, caso de algunos grupos de cebra y ñu migrando, algunas jirafas en la sabana con acacias, los pequeños dik-dik y también algunas aves como este ejemplar joven de busardo augur Buteo augur.




Además de algunos ejemplares de avestruz común Struthio camelus




Y por fin llegamos al Serengeti.




Fue declarado Parque Nacional en el año 1951 y tiene una superficie de 14.763 kilómetros cuadrados. Como ya he comentado en entradas anteriores, en Tanzania está prohibida la presencia residente de población humana y su ganado dentro de los Parques Nacionales, que poco a poco van siendo el último refugio para la fauna salvaje africana ante el aumento de la población humana y la expansión de núcleos habitados, cultivos y ganadería. Las tribus que aquí vivían fueron trasladadas a otros lugares, como por ejemplo al colindante Área de Conservación de Ngorongoro.

Serengeti alberga prácticamente todos los grandes mamíferos africanos, destacando la presencia de 1.500.000 ejemplares de ñu durante la migración (momento que pudimos disfrutar), 1.000.000 de gacelas sumando las de Grant y Thomson, 74.000 búfalos, 9.000 jirafas, 5.000 elefantes y entre los carnívoros 3.000 leones, en lo que probablemente es la mayor población de toda África, unos 1.000 leopardos y 500 guepardos. Desgraciadamente sólo queda una veintena de ejemplares de rinoceronte negro, una especie gravemente amenazada por el comercio ilegal de sus cuernos.

Nosotros nos encontramos a los ñues en el sur del Parque, migrando por cientos de miles hacia el norte, hacia el Parque Nacional de Masái Mara (Kenya), a donde se dirigen anualmente en una migración circular y constante, en busca siempre de pastos verdes, persiguiendo a las lluvias durante miles de kilómetros. Era impresionante ver las interminables concentraciones de esta especie, ocupando toda la llanura hasta donde alcanzaba la vista y acompañados también por cebras y gacelas. Un espectáculo difícil de describir con palabras, la mayor concentración de mamíferos del mundo.




Mientras avanzábamos en nuestro todoterreno por aquel interminable camino, íbamos sorprendiendo otras criaturas, como es el caso de este chacal dorado Canis aureus.




O un bando de ganga gorgigualda Pterocles gutturalis bebiendo en una charco en el camino.





No tardó en aparecer nuestro primer león Phantera leo, en este caso leona, especie que probablemente fue la estrella y protagonista del Serengeti y de nuestro viaje por el norte de Tanzania. Este ejemplar se encontraba muy cerca del área de recepción de visitantes.




En este área era muy abundante un reptil, el agama común Agama agama, que trepaba incluso por las paredes exteriores de los servicios.




Mientras nuestro chófer hacía los papeleos para transitar por el Parque, nos subimos a un "kopje", que son esas especies de islas rocosas en mitad de la llanura y que son un magnífico oteadero. 




Además de los numerosos agamas, pudimos ver varias especies de rapaces en su entorno, como cernícalo primilla, culebreras o este ejemplar de águila crestilarga Lophaetus occipitalis.




Avanzábamos por la llanura y la presencia de herbívoros era interminable.




Aquí un vídeo de la migración en las llanuras del Serengeti.





Las rayadas y hermosas cebras parecían posar.





Un par de machos se pegaban por el control de las "yeguas".




Y donde hay herbívoros no faltan los carnívoros y oportunistas, como este chacal de lomo negro Canis mesomelas.




O los leones. En un pequeño alto descubrimos esta pareja en celo, copulando cada pocos minutos. Al principio del celo las cópulas se producen cada muy pocos minutos, espaciándose en el tiempo a medida que avanzan los días hasta llegar a concluir. El macho cojeaba ostensiblemente de una de sus patas delanteras, producto seguramente de alguna pelea previa por el control de la hembra y también del esfuerzo reproductor.












A continuación un vídeo de una de las cópulas




No muy lejos aguardaba este otro macho, seguramente hermano y miembro de la misma manada que el anterior. Permanecía descansando junto a una charca, luciendo una llamativa melena.





Nos adentramos en un sector con menos presencia de grupos de ñu, pero aparecieron otros protagonistas.

Avestruz común Struthio camelus






Alcéfalo Alcelaphus buselaphus




Elefante africano Loxodonta africana




Dik-dik de Kirk Madoqua kirkii





Facóquero común Phacochoerus africanus




Ya llegando a la zona del río Seronera nos encontramos con una manada de leones (hembras y crías) que habían devorado una jirafa. Las hembras descansaban plácidamente con el estómago lleno, pero alguno de los cachorros aún se acercaba a los restos para seguir comiendo.






Este cachorro llegaba a introducirse por completo en el cadáver del animal.





En un sector de sabana arbolada nos encontramos con manadas de impala Aepyceros melampus




También algún grupo de topi Damaliscus lunatus





Un grupo de buitres y águilas sobrevolaba y bajaba a una carroña no visible desde nuestra posición. Buitre africano Gyps africanus, buitre moteado Gyps rueppellii, alimoche sombrío Nercrosyrtes monachus, águila rapaz Aquila rapax y águila volatinera Terathopius ecaudatus se movían por la zona. También pudimos ver un elanio común Elanus caeruleus posado en un árbol.


Buitre moteado o de Rüppell Gyps rueppellii




Águila rapaz Aquila rapax




Machos de impala Aepyceros melampus



Nos movemos junto al río Seronera



En su entorno vemos algunas aves; 

Avefría espinosa Vanellus spinosus 




Pintada común Numida meleagris



Y también mamíferos

Un mangosta rayada Mungos mungos cruza furtivamente el camino delante del vehículo.




Grupo de jirafa Giraffa camelopardalis alimentándose en la vegetación ribereña.





Cercopiteco verde Chlorocebus pygerythrus




Elefante africano Loxodonta africana




En lo alto de una acacia un felino "sin pintas" descansando. En ocasiones los leones también trepan a los árboles para descansar o incluso ponerse a salvo de otros congéneres.







Proseguimos por el entorno del río en busca del leopardo, el cual nos dio esquinazo. No obstante disfrutamos con otras especies.

Avemartillo Scopus umbretta




Garcita azulada o estriada Butorides striatus




Hipopótamo común Hippopotamus amphibius



Toco piquinegro o calao gris africano Tockus nasutus




Papión oliva Papio anubis 




Impresionante macho de elefante africano




Grupo de elefantes al anochecer en el espectacular paisaje de la sabana africana.




Con la retina llena de animales y después de la espectacular puesta de Sol, llegamos a nuestro campamento en mitad de la sabana, donde dormiremos en tiendas de campaña escuchando desde la cama a hienas y leones, pero eso será en la siguiente entrada.