11 de junio de 2017

Tanzania; 4ª parte Leones en Ngorongoro

El pasado 30 de marzo pasadas las 17 h, nos disponíamos ya poco a poco a abandonar la caldera del Ngorongoro, con la retina llena de observaciones después de una maravillosa jornada en este increíble lugar (ver entrada anterior). Pero Ngorongoro nos quería despedir a lo grande y junto al camino por el que avanzábamos, nos encontramos con este grupo familiar de leones. 

Machos jóvenes y varias hembras retomaban su actividad, después de haber pasado el día descansando junto a una charca. 









Un joven macho se despereza, estirando sus poderosos músculos, preparándose para la actividad de las próximas horas. 




Observa su entorno como echando la mirada al futuro, ansiando ese territorio propio que defender.



Pero no es aún su momento. A lo lejos un gran macho adulto, uno de los ejemplares dominantes de la manada, camina hacia nuestra posición con un andar imponente. 







Acude a beber, probablemente sediento a causa de una reciente comida.




Tras saciar su sed se aleja unos metros y se acuesta a descansar.





A continuación un vídeo de este impresionante ejemplar.





Así ponemos punto y final a nuestra visita a la caldera de Ngorongoro, un lugar mágico y de visita obligada si se viaja a Tanzania.

2 de junio de 2017

Tanzania; 3ª parte NGORONGORO (I)

Si había un lugar en el mundo que desde hace años tenía como sueño visitar, ese era el denominado popularmente como Cráter de Ngorongoro. El día 30 de marzo, dentro de nuestro viaje por el norte de Tanzania, tuvimos la ocasión de visitar este impresionante lugar y la verdad es que no decepcionó. Las expectativas previas eran muy altas, pero se cumplieron con creces y para mi fue el lugar más impresionante que visitamos en todo el viaje. Acceder desde Karatu a lo alto de la caldera, atravesando la selva y luego descender al interior de la caldera fue algo indescriptible.





El Área de Conservación de Ngorongoro se localiza en el norte de Tanzania, limitando por el W y NW con el Parque Nacional de Serengeti. Fue declarada como tal en 1959, cubriendo una superficie de 8.288 Km cuadrados. Al no ser un Parque pueden vivir dentro de sus límites personas y su ganado, lo que genera no pocos conflictos con los depredadores, aunque dentro de la caldera no hay actividad humana, en la parte exterior sí que hay poblados Massai con sus rebaños. 

Ngorongoro se sitúa en el denominado valle del Rift y cuenta con un total de nueve volcanes, de los que sólo uno permanece activo. Es un lugar clave además en la investigación del origen del hombre, la cuna de la humanidad, siendo la Garganta de Oldupai un lugar muy importante en esta labor científica. Por todos sus valores es también un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.




Es muy famosa la denominada caldera del Ngorongoro, un lugar mágico, de poca extensión comparando con otras zonas singulares de África oriental, pero que posee una fauna extraordinaria. Aquí viven los últimos rinocerontes negros del norte de Tanzania, un total de 42 ejemplares más los 7 ejemplares que viven en Serengeti. Fueron hace años capturados y liberados en la caldera de Ngorongoro por ser un lugar de fácil vigilancia y todos tienen un microchip para controlar las 24 h del día sus movimientos e intentar protegerles de la lacra del furtivismo. Tuvimos la oportunidad de ver hasta 6 ejemplares, dos de ellos crías.

Por llegar al interior de la caldera nos topamos junto al camino con un pequeño grupo de leones descansando, entre ellos un macho adulto. A lo largo de la jornada vimos un total de 26 leones, de unas 3 o 4 manadas diferentes.

León Phantera leo




Y donde hay depredadores, no pueden faltar sus presas, como búfalo cafre, cebra común, ñu azul, gacela de Thompson y de Grant, eland o facóquero común.

Búfalo cafre Syncerus caffer



Cebra común Equus quagga



Ñu azul Connochaetes taurinus




Gacela de Grant Nanger granti



Gacela de Thompson Eudorcas thomsonii




Eland Taurotragus oryx



Facóquero común Phacochoerus africanus




El elefante africano Loxodonta africana también campea a sus anchas por el interior de la caldera, con algunos ejemplares macho de espectaculares colmillos y tamaño.







Como no, una de las estrellas del viaje, el rinoceronte negro Diceros bicornis una de las especies más amenazadas del planeta por culpa de la caza furtiva para nutrir de cuernos a la medicina tradicional china. Un total de 6 ejemplares pudimos observar de los 42 que viven en el interior de la caldera.




Un grupo de hembras y crías de león descansa en las horas centrales del día.





Su presencia inquieta a un pequeño grupo de cebras que pasaba por delante, alguna de las cuales no oculta su nerviosismo.



La familia de facóqueros disfruta de sus baños de barro y juegos, aunque sin dejar de vigilar.



Otros carnívoros también se dejan ver dentro de la caldera, como este chacal dorado Canis aeureus





O varios ejemplares solitarios o en pequeños grupos de hiena manchada Crocuta crocuta, incluido este joven.






Las nuevas generaciones de herbívoros sestean y juguetean ajenas al peligro que les rodea.





En las charcas los grupos de hipopótamo común Hippopotamus amphibius sestean, se alimentan y a veces tienen disputas nada amistosas, mostrando sus temibles bocas abiertas.







El pequeño cachorro busca la protección de su madre ante tanto revuelo. 



Pero no todo fueron observaciones de mamíferos, la comunidad de aves es también muy rica y pudimos ver algunas especies singulares.

Avestruz común Struthio camelus



Avutarda kori Ardeotis kori




Sisón senegalés Eupodotis senegalensis



Grulla coronada cuelligris Balearica regulorum


Pintada común Numida meleagris


Carraca europea Coracias garrulus



Avefría armada Vanellus armatus



Ibis sagrado Threskiornis aethiopicus



Cerceta de El Cabo Anas capensis



Estornino soberbio Lamprotornis superbus



A medida que avanzaba la tarde los grandes carnívoros se desperezaban. Desde la distancia cachorros, machos jóvenes y alguna leona de uno de los grupos de la caldera, observaban el lance cinegético que dos hembras de su manada habían comenzado.





El objetivo un grupo de cebras.



Una vieja leona avanza por la llanura. Le faltan ya algunos dientes y su vigor físico va en decremento, pero su experiencia es fundamental aún para su manada.









Y en la avanzadilla otra leona, seguramente algo más joven y fuerte, que será la que lance el ataque en caso de alguna presa se ponga a su alcance. Las cebras parecen darse cuenta de la situación y se alejan tranquilamente, no obstante, estos recechos pueden llegar a durar horas.




Para finalizar esta primera entrada sobre Ngorongoro, un vídeo con algunas imágenes de la fauna del lugar. En la próxima entrada nos centraremos en uno de los grupos de león que vimos cuando ya nos disponíamos a salir de la caldera.